Preguntas tenis frecuentes: lo que todo padre debe saber

Hay decisiones que parecen pequeñas hasta que las tomas. Apuntar a tu hijo a tenis, por ejemplo. Suena sencillo, casi automático, una actividad extraescolar más para que se mueva, ¿verdad? Pero luego llegan las preguntas:
¿Será muy pronto? ¿Necesita raqueta? ¿Cómo sabré si le gusta? ¿Y si se frustra?

Y ahí es cuando entiendes que no estás solo: decenas de padres pasan por el mismo momento. Preguntan, observan, dudan. Porque el tenis, cuando se hace bien, no solo forma deportistas. Forma personas. Trabaja la cabeza, el cuerpo y la actitud. Y si lo eliges para tu hijo, necesitas hacerlo con información de verdad. Real, útil, sin adornos.

Este artículo está pensado para eso. Para que, si estás a punto de dar el paso, lo hagas con criterio, sin miedo y sabiendo lo que te espera. Porque cuando el tenis empieza bien, lo que sigue es una historia que merece la pena vivir.

Lo que vas a descubrir si sigues leyendo (y por qué te interesa como madre o padre)

Es una guía escrita desde la experiencia directa, con las preguntas reales que recibimos cada semana en el Club de Tenis Las Vegas y las respuestas que desearíamos que nos hubieran dado a nosotros cuando empezamos.

Aquí vas a encontrar:

  • Dudas resueltas sin rodeos: edad ideal, equipamiento, horarios, grupo o individual, miedos frecuentes, frustraciones comunes…
  • Una visión honesta sobre qué puede aportar el tenis a tu hijo (más allá de aprender a devolver bolas).
  • Cómo son las clases bien organizadas y qué señales te dirán que has elegido el lugar correcto.
  • Qué errores cometen muchos padres (sin querer) y cómo puedes evitarlos sin dramatismos.
  • Y por supuesto: cómo hacer una prueba sin compromiso, solo para que tu hijo decida con el cuerpo, no desde el sofá.

¿A qué edad puede empezar mi hijo en el tenis?

No hay una edad mágica, pero sí señales que indican que está preparado

Una de las preguntas más frecuentes es esta. Y la respuesta no es un número fijo, sino un conjunto de factores.

En general, los niños pueden empezar desde los 4 o 5 años, pero no todos están listos a esa edad. Lo importante no es que sepa agarrar la raqueta como Nadal. Lo que buscamos es que tenga ganas de moverse, preste atención durante 30 minutos y disfrute jugando con una pelota. Si eso ocurre, se puede empezar sin problema.

En el Club Las Vegas, los más pequeños comienzan en grupos adaptados, con pistas reducidas, raquetas más ligeras y pelotas de espuma o baja presión. Y el foco no está en el resultado, sino en la base: coordinación, motricidad, lateralidad, ritmo, disfrute.

¿Qué necesita para empezar? ¿Hay que comprarle raqueta desde el primer día?

Spoiler: no compres nada sin hablar con los monitores

Otro clásico: llegas a la primera clase con raqueta recién comprada, zapatillas nuevas y camiseta de Federer… y descubres que la raqueta es demasiado grande, las zapatillas resbalan y el niño se agobia.

Nuestra recomendación: empieza sin compras. En nuestro club proporcionamos raquetas adaptadas para las primeras sesiones. Lo importante es que pruebe, se sienta cómodo y luego, con el asesoramiento del monitor, elijas el tamaño y peso adecuado.

Lo único imprescindible al principio es:

  • Zapatillas deportivas con suela antideslizante. (Preferiblemente de tipo clay o all court).
  • Ropa cómoda y transpirable.
  • Botella de agua.
  • Y muchas ganas de divertirse.

 Dato extra: una raqueta mal elegida puede generar lesiones, rechazo o frustración desde el inicio. Más vale empezar con material del club y comprar bien que precipitarse.

¿Tiene que competir? ¿Y si no le gusta perder?

Competir no es obligatorio. Aprender a perder, sí

Hay padres que preguntan esto con ilusión y otros con miedo. En ambos casos, la respuesta es la misma: la competición no es un objetivo, es una opción.

Durante los primeros años, la mayoría de niños no compiten en torneos externos, sino que participan en juegos, partidos adaptados, mini encuentros internos… donde se trabaja el ritmo, la toma de decisiones, el respeto y la superación.

Y sí, a veces pierden. Y lloran. Pero también aprenden que perder no es fallar. Es parte del camino.

La clave está en el acompañamiento. Un buen monitor enseña a perder bien, y a ganar con humildad.

¿Mejor clases individuales o en grupo?

Depende del momento, del niño y del objetivo

Esta es otra duda muy habitual. Y la respuesta no es única. En general:

  • De 4 a 7 años: mejor en grupo, para socializar, jugar y aprender en equipo.
  • De 8 a 12: grupo + alguna clase individual opcional si muestra motivación extra o necesita afianzar técnica.
  • Más de 12 años: combinar grupo y particular puede ser muy beneficioso, sobre todo si hay interés en competir o mejorar con ritmo.

Consejo realista: el grupo ofrece motivación, referentes y diversión. La clase individual acelera el progreso técnico, pero puede ser más exigente. Lo ideal es observar al niño y adaptar la fórmula.

¿Y si después de unas semanas quiere dejarlo?

Antes de rendirte, entiende lo que le pasa

Muchos niños se agotan rápido de todo: el tenis, el fútbol, el inglés, el judo… No siempre es porque no les guste. A veces es cansancio, grupo que no encaja, exceso de actividades, miedo escénico o simplemente una mala experiencia puntual.

¿Qué hacer?

  1. Habla con el monitor. Su visión desde dentro es clave.
  2. Pregunta con calma: “¿Qué es lo que menos te gusta? ¿Y lo que más?”
  3. Valora ajustar grupo, horario o ritmo antes de abandonar.

En nuestro club hemos visto decenas de niños que empezaron con dudas y hoy sueñan con entrenar cada día. El inicio no siempre es revelador. Dale margen.

Qué valores aporta el tenis que no todos los deportes enseñan

Podríamos hacer una lista larga, pero lo esencial está aquí:

  • Responsabilidad individual. No hay equipo que te salve. Todo depende de ti.
  • Concentración en tiempo real. Cada punto cuenta. Y cada punto puede cambiar el partido.
  • Autocontrol emocional. Se aprende a no venirse abajo ni a celebrarlo antes de tiempo.
  • Toma de decisiones rápidas. No hay tiempo para dudar. Golpeas o fallas.
  • Resiliencia. Perder un set no significa perder el partido.

Y sí: todo esto, cuando se entrena bien y se transmite con respeto, se traslada a la vida diaria.

Preguntas frecuentes que resuelven más de una duda

¿Y si mi hijo es zurdo?

Sin problema. De hecho, en el tenis ser zurdo puede ser una ventaja estratégica. El monitor adaptará técnica y tácticas desde el primer día.

¿Puede empezar con 10 o 12 años aunque nunca haya jugado?

Sí. Nunca es tarde. Muchos niños comienzan a esa edad y progresan rápido porque tienen mayor conciencia corporal y ganas reales.

¿Tiene que entrenar muchas veces por semana?

Para niños entre 6 y 12 años, 2 sesiones semanales es lo ideal. A partir de los 13, si hay motivación, se puede subir el ritmo.

¿Se puede probar sin compromiso?

Por supuesto. En Club de Tenis Las Vegas siempre recomendamos empezar con una clase de prueba. Es la mejor forma de saber si encaja sin forzar nada.

Si vas a empezar, hazlo con información y con corazón

El tenis puede ser una extraescolar más… o puede ser una experiencia que marque la diferencia.
Todo depende de cómo lo presentes, dónde lo practique tu hijo y qué valores se trabajen dentro y fuera de la pista.

No se trata de criar campeones. Se trata de criar niños que disfruten del deporte, que aprendan a esforzarse, a pensar, a confiar en sí mismos.

Y si quieres hacerlo bien, empieza con una visita, una charla sin prisas, una clase sin presión en Club de Tenis Las Vegas. Porque así es como se construyen los buenos comienzos.